
Donde las palabras hechan raíces
Escribo desde que era una niña. A veces para comprender lo que dolía, otras para conservar aquello que no quería olvidar.
Con los años entendí que cada carta, cada relato y cada palabra escrita eran, en realidad, pequeñas formas de regresar a mí misma.
Así nació La chica de les fleurs: un refugio de historias, recuerdos y emociones. Un lugar donde incluso aquello que alguna vez dolió puede encontrar una manera de florecer.

Lo extraordinario de lo cotidiano
A veces, las cosas más importantes suceden sin que nos demos cuenta. En una conversación inesperada, en una canción que nos devuelve a algún lugar, en un recuerdo que aparece de repente o en esas pequeñas casualidades que parecen tener algo para decirnos.
Me gusta pensar que la vida está llena de historias esperando ser contadas. Algunas nos hacen sonreír, otras nos invitan a mirar hacia adentro. Y muchas, sin saberlo, nos acompañan mucho después de haberlas vivido.
Quizás escribir sea, simplemente, una forma de hacer que ciertos instantes duren un poquito más.
